La provincia de Barcelona está llena de rincones con encanto. Sus ciudades y pueblos atesoran siglos de historia y una proyección de futuro que les hace merecedores de atraer todas las miradas. En este escenario, vivir en Sabadell se antoja una alternativa más que recomendable.
Hablamos de un municipio tranquilo pero dinámico, a la distancia justa del ritmo frenético de la capital catalana. Pero hay más. Pese a ser una ciudad con más de 200.000 habitantes se respira un ambiente de lo más familiar, cuenta con buenas conexiones, amplias zonas verdes y, cómo no, un nivel de vida que supone un ahorro notable con respecto a las grandes urbes.
Qué ver en Sabadell
Si la industria textil ha marcado buena parte del desarrollo económico de la ciudad, la cultura ha hecho lo propio con su idiosincrasia. De entre los muchos atractivos que ofrece el municipio, sus museos son, todo un reclamo. En cualquier ruta de puntos clave que ver en Sabadell, no pueden faltar el Museo de la Historia, el Museo de Arte, el Museo del Instituto Catalán de Paleontología Miquel Crusafont o el del gas.
También merecen una visita otros escenarios que forman parte del patrimonio arquitectónico de la ciudad. El Mercado Central, el campanario de Sant Fèlix o el Safareig de la Font Nova son solo algunos de ellos.
Qué hacer en Sabadell
Pero más allá de museos o alternativas turísticas, vivir en Sabadell abre un universo de posibilidades. Entre las muchas cosas que hacer en Sabadell, el deporte ocupa un lugar destacado, no en vano, cuenta con escenarios tan atractivos como el afamado Parc Catalunya o el Can Gambús. Además, también existe la posibilidad de disfrutar de una ruta gratuita por la Sabadell modernista con paradas en rincones tan míticos como la fachada cerámica de la Escola Enric Casassas, la Antigua escuela industrial de artes y oficios con su alta torre cilíndrica, el Despatx Genis i Pont, o la Torre del Agua.